Opinion

Los políticos mienten, no existe la inclusión



Macroplaza

Por: Mónica Hernández-Roa

El tema de la inclusión es puro discurso político.

¿Se lo demuestro?

Usted me va a ayudar a comprobarlo.

Por ejemplo, ¿podría contestarme que “sí”, a alguna de las siguientes preguntas?

Veamos:

1.       ¿Conoce usted a alguna persona en silla de ruedas, ciega, sorda, muda, con Síndrome de Down, con una sola pierna, con un brazo, que trabaje en algún gobierno municipal?

2.       ¿Le ha atendido alguna vez alguna persona con discapacidad en alguna oficina de Tránsito, Policía, Administración, Tesorería, Predial, Actas, Educación, Deporte, Instituto de la Mujer o cualquiera que le venga a la mente de las oficinas de algún gobierno municipal, estatal o federal?

3.       ¿Conoce a una persona con alguna discapacidad y que tenga trabajo en alguna oficina de gobierno municipal, estatal o federal?

4.       Es más, ¿conoce a alguna persona con alguna discapacidad visual, motriz o cognitiva, que tenga trabajo?

Si usted contestó “no” a todas las preguntas, entonces ha comprobado usted conmigo que la “inclusión” es sólo un tema que utilizan los políticos, y está muy pero muy lejos de ser una realidad.

Esto quiere decir que la discriminación laboral hacia las personas con discapacidad es real y contundente. Real con todas sus letras.

Y además, usted comprobó conmigo otra realidad aplastante en nuestro país:

La discriminación hacia las personas con alguna discapacidad no es un problema (y un delito) exclusivo del ámbito público, sino también del privado.

Veamos el paralelismo:

1.       ¿Conoce usted a alguna persona con discapacidad visual, auditiva, física o cognitiva, que trabaje en alguna empresa privada de Monterrey como Coca-Cola, Famsa, Oxxo, 7 Eleven, UDEM, ITESM, PepsiCo., Grupo Alfa, Universidad Metropolitana de Monterrey, etc?

 

Si usted contesta que sí, entonces debo aplaudir y reconocer a la empresa que por fin incluyó a una persona con alguna discapacidad en su cuerpo laboral.

Pero si usted contestó que no, entonces tenemos que la discriminación la encontramos en todos los ámbitos en México, tanto en espacios públicos como en privados. Y que el tema de la “Inclusión” que manejan políticos y empresarios, es una absoluta, total y reverenda mentira con todas sus letras.

Se supone además que la discriminación está prohibida en nuestro país, lo dice la Constitución. Se supone además que es “obligatorio” de los funcionarios públicos, así como de empresarios y universidades, incluir a estas personas laboralmente. Y no me refiero a tenerlos como alumnos, servicio social o practicantes, no. La inclusión es precisamente esa función que tienen todos estos personajes para incluir a todos estos muchachos en su planta laboral.

¿Por qué los tienen como practicantes y luego no les dan trabajo?

Veamos el caso de Emiliano.

Emiliano estudió Leyes. Concluyó la carrera. Hizo su servicio social en el municipio de Apodaca. ¡Ah, qué chido alcalde!, pensé en aquel momento.

Pero cuando Emiliano, después de 7 u 8 meses dio por concluido su servicio social para titularse, prometieron llamarle y jamás le llamaron.

Emiliano estuvo en Participación Ciudadana, y gracias a su condición de Asperger que tiene desde que nació –lo cual es una enorme cualidad que poseen estas personas porque les hace tener una inteligencia superior al promedio de los seres humanos y pueden ver y escuchar lo que muchos ni vemos ni escuchamos- Emiliano pudo solucionar problemas de administración y de captura de datos que tenían en el sistema de registro y censo de dicha oficina municipal.

Emiliano corrigió todo el archivo, él les dijo cómo hacerlo y qué hacer, y corrigió expediente por expediente, persona por persona, y foto por foto, de los casi 800 jueces de barrio que tiene este gobierno, el cual encabeza hoy César Garza, como alcalde de Apodaca.

Emiliano corrigió toda la falla que tenían, volvió a empezar un nuevo censo, y puso orden en este archivo en Excel para el gobierno municipal de Apodaca.

Le prometieron empleo para cuando concluyera su servicio social y no le cumplieron, situación que seguramente atraviesan miles de jóvenes con y sin discapacidades en nuestro país.

Por todo ello, y con pruebas, podemos afirmar que los alcaldes, gobernadores, senadores y diputados, todos mienten. Utilizan el tema de la inclusión únicamente para votos y para salir en los periódicos. Lo mismo hacen las empresas privadas, a menos que demuestren lo contrario.

Mi hijo Emiliano y yo estamos cansados de fotos, poses, promesas y mentiras. No asistiremos más a eventos de políticos relacionados con el Autismo y el Síndrome de Asperger, porque estos personajes sólo quieren levantarse el cuello, salir junto a mi hijo Emiliano en las fotos, decir que están trabajando y hasta en eso, también mienten.

Lo que mi hijo Emiliano y Mario -los chicos más conocidos en Nuevo León representantes del Autismo en México-  han logrado a favor de las personas con discapacidad, es el primer antecedente en el país para defender los derechos de personas como ellos.

Emiliano y Mario lograron cosas que ningún político ha logrado en toda la República Mexicana y en toda su historia.

Fue hasta después de que Emiliano y Mario aparecieron, que los políticos y funcionarios se pusieron a trabajar. Y francamente trabajan a medias, porque “del dicho al hecho hay mucho trecho”.

Señores políticos y señores empresarios: Así como buscan a Mario y a Emiliano para sus eventos, para as fotos y para levantarse el cuello, así deberían buscarlos para darles trabajo.

Uno es ingeniero con excelencia y el otro es abogado laboral. Y forman parte de esos miles de profesionistas preparados sin un empleo en el cual desarrollarse. Y que por supuesto merecen, como cualquier joven mexicano, un sustento que les permita tener una vida digna como ser humano.

Señores empresarios y señores políticos: Dejen de usar la Inclusión como un tema político. Háganlo, pero ya por favor, una realidad.



Autor: Staff Ahora noticias