A pesar de represión, estudiantes de Irak continuan protestando

A pesar de represión, estudiantes de Irak continuan protestando



Centenares de estudiantes universitarios y de secundaria continúan este lunes las protestas en Bagdad y otras nueve provincias de Irak por cuarto día consecutivo para pedir mejores servicios básicos, empleo y el fin de la corrupción, después de tres jornadas de protestas que suman ya 74 muertos y 3,600 heridos.

Hoy cientos de estudiantes se manifestaron en el oeste de Bagdad con banderas iraquíes y pancartas con consignas como "Nuestras manifestaciones son el destino de la patria" o "Queremos un patria segura sin lugar para los corruptos", según constató Efe.

"Los estudiantes y los jóvenes somos el futuro del país y los responsables corruptos deberían marcharse", dijo a Efe Maha Yasim, una estudiante en la Universidad Iraquí de Bagdad en una de las concentraciones.

En otra, Ahmed Salam, un estudiante de instituto, expresó que "la voz de los estudiantes debe ser escuchada".

"Queremos una patria segura donde vivamos como el resto de los jóvenes en otros países del mundo, con una buena enseñanza y oportunidades de trabajo", declaró a Efe Salam.

Los estudiantes cumplen hoy el segundo día de huelga y de seguimiento de unas protestas que empezaron el pasado viernes en rechazo a la corrupción y al gobierno.

Hasta el momento, la respuesta policial ha causado 74 muertos y 3,600 heridos desde el inicio de las protestas, según los últimos datos de la gubernamental Comisión de Derechos Humanos.

Sin embargo, los manifestantes, firmes con sus reivindicaciones, aseguran que no abandonarán las calles hasta que no haya un cambio de gobierno.

Una fuente de seguridad del Ministerio de Interior iraquí, que pidió el anonimato, aseguró a Efe que "los estudiantes fueron acompañados con patrullas de las fuerzas de seguridad para protegerles" y que, por el momento, no se habían registrado "actos de violencia en las manifestaciones".

Esta mañana, el portavoz del comandante general de las Fuerzas Armadas, Abdelkarim Jalaf, advirtió a través de un comunicado difundido por la agencia de noticias estatal que "presionar" a los centros educativos para que apoyen las protestas es "un acto de terror", porque "pone la seguridad de los estudiantes en peligro".

Jalaf, que no responsabilizó directamente a nadie, exigió a las administraciones de las escuelas que cumplan con la jornada académica completa.

Esta nueva oleada de protestas es la continuación de las del pasado 1 de octubre, que se extendieron por la capital y otras regiones de Irak por la falta de servicios públicos y de oportunidades de empleo, y en las que murieron 157 personas, entre ellas 8 miembros de las fuerzas de seguridad.