Salud

La falta de nutrientes puede provocar afectaciones irreversibles



Dejar de comer por más de seis horas cuando se está despierto, puede considerarse ayuno, y esto puede suceder en cualquier momento del día, aunque se identifica más con la omisión del desayuno. Nuestro cerebro es el centro de mando, y para desarrollar su trabajo requiere combustible ya que funciona con la glucosa (azúcar en la sangre) que se obtiene, principalmente, del primer alimento en el día.

Lo primero que ocurre es que disminuye la capacidad para concentrarse y memorizar, tanto en niños como en adultos. "En niños puede haber una dificultad en procesos cognitivos, como el aprendizaje, el memorizar algunas cuestiones, entonces tenemos niños que tal vez van a la escuela sin desayunar y tienen problemas de aprovechamiento escolar", indicó el nutriólogo del Hospital Juárez de México, Salvador Ortiz Gutiérrez.

Mujeres y hombres pueden tener gastritis, mareos, fatiga, falta de concentración, sobrepeso e incluso diabetes debido que han ayunado de manera constante por tiempo prolongado. Al saltarse el desayuno, el cuerpo empieza a consumir la glucosa que el cerebro necesita y si esta práctica es constante puede haber daño neuronal irreversible.

Con personas mayores puede haber dificultades al realizar operaciones muy concretas, por ejemplo, conducir un automóvil, mostrando un impacto importante de no desayunar y la falta de glucosa que requiere el cerebro para funcionar adecuadamente. Otro riesgo es que se provoque una gastritis, debido a que, al no recibir alimentos, el ácido gástrico irrita en forma constante al estómago, agregó.



Autor: Staff Ahora noticias