Un avance revolucionario en la física de la materia ha sido publicado en la revista Nature Materials: la creación de un cristal de tiempo que puede observarse directamente, un logro inédito que abre una nueva era en el estudio de este exótico estado de la materia.
El descubrimiento fue liderado por los investigadores Hanqing Zhao e Ivan Smalyukh de la Universidad de Colorado Boulder.
Mientras que un cristal convencional (como un diamante o la sal) se caracteriza por una estructura atómica que se repite en el espacio, un cristal de tiempo repite su estructura en el espacio y también en el tiempo. Esto significa que sus propiedades cambian de forma periódica y regresan a su estado inicial sin requerir ninguna intervención externa.
Los autores destacan que, para alcanzar la clasificación de cristal de tiempo, el sistema debe cumplir con requisitos estrictos, principalmente la ruptura espontánea de la simetría temporal. Además, debe mostrar “robustez frente a perturbaciones temporales externas”.
El equipo logró este hito utilizando cristales líquidos nemáticos, el mismo tipo de material que se usa en las pantallas electrónicas.
Los científicos colocaron una capa delgada de este material entre dos placas de vidrio que contenían un tinte fotosensible. Al iluminar esta capa con luz azul polarizada, se desencadenó un proceso de reorientaciones moleculares.
Este fenómeno dio origen a “solitones topológicos similares a partículas”, que son estructuras que se organizaron en patrones que se repiten de forma predecible tanto en el espacio como en el tiempo.