En la remota Isla Kolyuchin, una antigua estación polar soviética, abandonada desde los años 90, ha sido "tomada" por un grupo de osos polares, quienes utilizan las estructuras en ruinas como su nuevo hogar.
El fotógrafo Vadim Makhorov documentó esta curiosa ocupación el pasado mes de septiembre. Desde la cubierta del crucero "Professor Chromov", mientras recorría el Mar de Chukotka en dirección a la Isla Wrangel, Makhorov divisó a los animales correteando entre los edificios de la clausurada base.
"Tomé estas fotos del barco... No lejos de las casas hay un lecho de morsa, y unos 20 osos (si no más) están corriendo activamente por la misma isla. ¡Barrio interesante!", relató Makhorov en sus redes sociales, destacando la alta concentración de fauna en el área.
El fotógrafo explicó que esta inclinación de los osos polares por las construcciones humanas en desuso es habitual en el Ártico.
"Por ejemplo, en el ZFI en la Bahía del Pacífico, donde se conserva la primera estación polar soviética, también hay muchas de estas casas", señaló, añadiendo que los investigadores deben ser extremadamente cautelosos al visitar estos sitios.
"Antes de que te sientas tranquilo en la base, tienes que caminar y mirar cada casa, hacer un poco de ruido para que los osos se alejen de la gente", detalló sobre los protocolos de seguridad.
La presencia constante de los osos obliga a quienes viven y trabajan en las bases polares residenciales a implementar medidas de protección ingeniosas. Según Makhorov, para evitar que los osos polares intenten entrar en las viviendas, se utilizan:
El fotógrafo aclaró que estas últimas no están diseñadas para herir a los animales, sino como un elemento disuasorio visual. "Ellos los ven y simplemente no trepan la puerta", afirmó.
Foto: Redes / Vadim Makhorov