Frases como “salir para afuera” y “entrar para adentro” son habituales en la conversación diaria en México y en otros países hispanohablantes.
Muchas personas las usan de forma natural, mientras que otras las consideran equivocadas o innecesarias.
Este debate tiene tiempo: la RAE, al hablar sobre los pleonasmos, ha aclarado que no todas estas construcciones deben verse como errores.
De acuerdo con la FundéuRAE —organismo asesorado por la RAE—, el español permite ciertos pleonasmos cuando cumplen una función expresiva, aunque recomienda evitarlos en contextos formales.
Esta explicación ayuda a entender por qué estas expresiones aparecen en el habla común, en qué situaciones son aceptables y cuándo es mejor prescindir de ellas.
¿Qué es un pleonasmo y cómo se relaciona con estas frases?
Un pleonasmo consiste en repetir de manera innecesaria información ya implícita en otra palabra.
Algunos ejemplos frecuentes son:
“Subir arriba”
“Bajar abajo”
“Callar la boca”
En expresiones como “salir para afuera” y “entrar para adentro”, los verbos salir y entrar ya indican dirección, por lo que añadir “para afuera” o “para adentro” crea una redundancia.
La RAE aclara que estos pleonasmos pueden emplearse en el lenguaje coloquial, pero no son adecuados para textos cuidados o formales.