Un pasajero del Icon of the Seas, el crucero más grande del mundo operado por Royal Caribbean, resultó herido el jueves 7 de agosto cuando un panel de acrílico se rompió mientras utilizaba el tobogán acuático Frightening Bolt, ubicado en el parque Category 6 de la embarcación.
La fractura provocó el derrame de una gran cantidad de agua hacia una zona pública, causando momentos de alarma entre los presentes. Testigos relataron que el pasajero sufrió cortaduras en piernas y manos por el contacto con los bordes rotos.
La compañía informó que el huésped recibió atención médica inmediata a bordo y permanece bajo tratamiento, sin detallar la gravedad de las lesiones. Imágenes compartidas en la red social X muestran el momento en que el agua sale a presión hacia áreas comunes, mientras varios pasajeros piden detener la atracción.
Según el Royal Caribbean Blog, el desprendimiento del acrílico expuso al pasajero a fragmentos afilados. Un video grabado por otro huésped, Jim Muldoon, captó la rápida intervención del personal.
Royal Caribbean confirmó que el Frightening Bolt permanecerá cerrado por el resto del viaje, que concluye el 9 de agosto en Miami, mientras se investiga la causa técnica del desprendimiento. El área pública afectada fue parcialmente cerrada y limpiada, y el resto de las atracciones acuáticas continúan operando con normalidad.
Este incidente se suma a otros recientes a bordo del Icon of the Seas, como la caída de un pasajero desde una piscina infinita y una disputa entre empleados que dejó una persona muerta y varios heridos.
Con 365 metros de eslora, seis toboganes acuáticos y capacidad para más de 7 mil pasajeros, el Icon of the Seas zarpó de Miami el 2 de agosto y mantiene su itinerario original, pese al accidente.