Si eres fanático del cine de terror, tal vez te sientas menos culpable por tus sesiones maratónicas de películas aterradoras, pues un estudio reciente sugiere que estos filmes no solo generan emociones intensas, sino que también podrían ayudarte a quemar calorías.
Científicos de la Universidad de Westminster (Reino Unido) llevaron a cabo un experimento para medir el gasto calórico de un grupo de personas mientras veían 10 películas de terror populares. Durante la proyección, los investigadores monitorearon tres parámetros clave: el ritmo cardíaco, la entrada de oxígeno (consumo) y la salida de dióxido de carbono. Con estos datos, calcularon cuántas calorías se quemaban durante las sesiones, y descubrieron que el gasto calórico aumentaba, en promedio, un 30% en comparación con el estado de reposo.
El estudio revela que las películas con más sobresaltos o momentos que provocan pánico repentino, conocidos como “jump scares”, son las que más elevan el ritmo cardíaco, lo que a su vez incrementa el gasto energético.
Entre las 10 películas que más calorías quemaron, según los datos del estudio, se encuentran:
* El Resplandor (The Shining) — 184 calorías
* Tiburón (Jaws) — 161 calorías
* El Exorcista — 158 calorías
* Alien — 152 calorías
* Saw — 133 calorías
* Pesadilla en Elm Street — 118 calorías
* Paranormal Activity — 111 calorías
* El Proyecto de la Bruja de Blair — 105 calorías
* La Matanza de Texas — 107 calorías
* REC — 101 calorías
El Resplandor, por ejemplo, se posiciona como la película más "quemacalorías" del grupo, con un total de 184 calorías, más de las que uno podría esperar de un entretenimiento cinematográfico.
Sin embargo, aunque los resultados pueden parecer intrigantes, es importante tener en cuenta varias consideraciones. El estudio fue realizado con un número reducido de participantes (solo 10), lo que limita la solidez de sus conclusiones. Además, no fue publicado en una revista científica de prestigio, lo que genera dudas sobre su rigurosidad académica.
Asimismo, aunque se observa un aumento en el gasto calórico durante la visualización, este no se compara con el ejercicio físico intenso. Ver una película de terror no es un sustituto de una rutina de actividad física. Las variaciones individuales, como el peso, la condición física y el nivel de ansiedad, también podrían influir en la cantidad real de calorías quemadas.
En conclusión, este efecto podría ser considerado como un complemento ocasional para aumentar el gasto calórico, pero no como una estrategia efectiva para perder peso de manera sostenida.