Un misil iraní de racimo impactó este viernes en un edificio residencial del pueblo de Shoham, situado a solo cuatro kilómetros del aeropuerto de Tel Aviv, provocando incendios y daños materiales de consideración en el centro de Israel sin que se reporten heridos hasta el momento.
El ataque activó las sirenas antiaéreas en toda la zona metropolitana y el aeródromo, un objetivo recurrente de las ofensivas de Irán, mientras equipos de bomberos trabajaban para extinguir las llamas en la parte superior de una estructura de dos plantas y buscar posibles víctimas atrapadas entre los escombros.
De manera simultánea, se registraron daños en la ciudad de Rishon Lezion, ubicada a unos 11 kilómetros del punto principal de impacto, donde la subdivisión del proyectil en pequeñas bombas incendiarias afectó varios vehículos estacionados.
El Ejército israelí confirmó que con toda probabilidad se trató de armamento de racimo, una tecnología que según sus registros compone ya el 50 por ciento de los misiles disparados desde el pasado 28 de febrero.