El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este miércoles que la guerra contra Irán "está ganada", aunque advirtió que las operaciones militares se prolongarán por un tiempo indefinido.
Tras participar en un mitin republicano en Kentucky, el mandatario aseguró a la prensa en su regreso a Washington que, si bien el conflicto ha alcanzado un punto de victoria decisiva según sus asesores, esto no implica un cese inmediato de las hostilidades.
Estas afirmaciones se producen en el marco de la operación "Furia Épica", que desde su inicio el pasado 28 de febrero ha golpeado más de 5,500 objetivos en territorio iraní.
Durante un discurso de una hora ante sus seguidores en el norte de Kentucky, Trump afirmó que la armada iraní ha "desaparecido" tras una intensa ofensiva en la que las fuerzas estadounidenses habrían destruido 58 embarcaciones en las últimas 72 horas.
Aunque el mandatario ajustó ligeramente las cifras ofrecidas durante la mañana, el Comando Central de Estados Unidos respaldó la magnitud del despliegue, confirmando ataques contra más de 60 buques de guerra y naves dedicadas a la colocación de minas en las inmediaciones del estratégico Estrecho de Ormuz.
Por su parte, el gobierno de Irán ha mantenido una postura de resistencia activa, lanzando ataques con misiles, drones y cohetes contra activos regionales e instalaciones con presencia estadounidense.
Teherán ha justificado estas acciones como una respuesta directa a la ofensiva norteamericana, afectando también el tránsito de cargueros en el Golfo.
A pesar del triunfalismo de la Casa Blanca, el mandatario no precisó un plazo para el retiro de las tropas, dejando abierta la duración de esta fase final de la guerra.
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